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Ictus en niños: síntomas, causas y tratamiento

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El ictus infantil, también llamado accidente cerebrovascular pediátrico, ocurre cuando el flujo de sangre hacia una parte del cerebro del niño se interrumpe de forma súbita. Igual que en adultos, esto puede suceder por dos razones: un bloqueo (ictus isquémico) o una rotura de un vaso sanguíneo (ictus hemorrágico).

A diferencia del adulto, donde la causa más común es la arteriosclerosis o la hipertensión, en niños las causas son mucho más variadas e incluyen malformaciones vasculares, enfermedades de la sangre y cardiopatías congénitas, entre otras.

¿Puede un niño sufrir un ictus?

Cuando escuchamos la palabra ictus, automáticamente pensamos en personas mayores. Sin embargo, el ictus también afecta a niños y bebés, y supone una de las principales causas de mortalidad y discapacidad neurológica en la infancia. De hecho, en España se estima que entre 2 y 13 de cada 100.000 niños sufren un ictus cada año.

El ictus infantil es diferente al del adulto: las causas son distintas, los síntomas pueden ser más difíciles de reconocer y el tratamiento requiere un enfoque especializado. Pero hay una buena noticia: el cerebro de un niño tiene una neuroplasticidad extraordinaria, lo que facilita una recuperación mucho más amplia que en adultos.

Datos clave sobre el ictus infantil en España• Afecta entre 2 y 13 niños por cada 100.000 al año• Es más frecuente en menores de 2 años y en el período neonatal• El 25% de los niños que sufren un ictus fallecen; el 50% quedan con secuelas• La rehabilitación temprana mejora significativamente el pronóstico• La neuroplasticidad infantil favorece una recuperación mayor que en adultos

Síntomas del ictus en niños

Reconocer los síntomas del ictus infantil es urgente, ya que cada minuto que pasa sin tratamiento supone la pérdida de millones de neuronas. El problema es que en niños, especialmente en los más pequeños, los síntomas pueden ser distintos a los del adulto y resultar más difíciles de identificar.

En niños mayores (a partir de 5-6 años) pueden aplicarse los mismos criterios que en adultos, usando el acrónimo RÁPIDO:

  • R (Rostro): caída de un lado de la cara o asimetría facial
  • Á (Ángulos): debilidad o imposibilidad de levantar un brazo
  • P (Palabra): dificultad para hablar o entender el lenguaje
  • I (Inusual): dolor de cabeza súbito e intenso
  • D (Deterioro visual): visión borrosa o pérdida de visión en un ojo
  • O (Orientación): llama al 112 de inmediato

En bebés y niños pequeños, los síntomas pueden ser más sutiles:

  • Convulsiones de inicio brusco, especialmente en un lado del cuerpo
  • Llanto inconsolable acompañado de dificultad para mover un lado del cuerpo
  • Problemas repentinos para succionar o tragar
  • Somnolencia extrema o pérdida de conciencia
  • Visión alterada o movimientos oculares anormales

Causas más frecuentes del ictus en niños

A diferencia del adulto, donde el ictus suele estar relacionado con factores de riesgo cardiovascular, en niños las causas son muy diferentes. Las más habituales son:

Cardiopatías congénitas

Las malformaciones en el corazón son una de las causas más frecuentes de ictus isquémico en niños. Un corazón que no funciona correctamente puede generar coágulos que viajan al cerebro y bloquean una arteria.

Enfermedades hematológicas

La anemia de células falciformes es la causa individual más frecuente de ictus en niños en algunas poblaciones. Los glóbulos rojos deformados obstruyen los vasos sanguíneos del cerebro. Otras enfermedades como las trombofilias hereditarias también aumentan el riesgo.

Malformaciones vasculares cerebrales

Las malformaciones arteriovenosas (MAV), los aneurismas y la enfermedad de moyamoya son anomalías en los vasos sanguíneos del cerebro que pueden provocar tanto ictus isquémico como hemorrágico.

Infecciones

Algunas infecciones graves como la meningitis, la encefalitis o la varicela pueden inflamar los vasos cerebrales y desencadenar un ictus en niños previamente sanos.

Diagnóstico del ictus infantil

Ante la sospecha de un ictus en un niño, la actuación debe ser inmediata: llamar al 112. En urgencias, los médicos realizarán pruebas de neuroimagen como resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC) para confirmar el diagnóstico, determinar el tipo de ictus y localizar la zona afectada del cerebro.

Tratamiento y rehabilitación del ictus infantil

El tratamiento agudo dependerá del tipo de ictus y de la causa subyacente. Pero tan importante como el tratamiento inicial es la rehabilitación neurológica posterior, que debe iniciarse cuanto antes para aprovechar la ventana de neuroplasticidad del cerebro infantil.

En Rehabot, trabajamos con un equipo multidisciplinar especializado en neurorrehabilitación pediátrica que incluye fisioterapia neurológica, terapia ocupacional, logopedia y rehabilitación cognitiva, todo ello adaptado a la edad y necesidades específicas del niño.

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About Marcos James Penfold

Marcos James Penfold, CEO of Rehab OT. Born in Marbella with British blood. Lover of the world of health and involved with his patients through the reinstatement of skills or abilities. He shows a functional vision of the patient and his occupational performance on a daily basis. Marcos James Penfold, CEO de Rehab OT. Nacido en Marbella con sangre británica. Amante del mundo de la salud e implicado con sus pacientes mediante la reinstauración de capacidades o habilidades. Muestra una visión funcional del paciente y de su desempeño ocupacional en el día a día.

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