Conocer los síntomas específicos del ictus infantil puede, literalmente, salvar la vida de un niño o evitar secuelas graves. El tiempo es cerebro también en los más pequeños.
El ictus en niños pasa desapercibido con mucha frecuencia. Padres y médicos no piensan en él porque lo asocian exclusivamente a personas mayores. Esta falta de reconocimiento hace que el diagnóstico se retrase y que el niño pierda las preciosas horas de la ventana terapéutica, durante las cuales el tratamiento es más eficaz.
Síntomas del ictus según la edad del niño
En recién nacidos y bebés (0-12 meses)
El ictus neonatal es más frecuente de lo que se cree. Sin embargo, sus síntomas son difusos y fácilmente confundibles con otras condiciones:
- Convulsiones focales: el bebé mueve repetidamente un brazo o una pierna de forma involuntaria
- Dificultad para succionar o alimentarse
- Tono muscular anormal: un lado del cuerpo flácido o, al contrario, rígido
- Movimientos oculares anormales o desviación de la mirada
- Llanto inusual, irritabilidad extrema o, al contrario, somnolencia excesiva
- Fontanela abombada (en el caso de hemorragia cerebral)
En niños de 1 a 5 años
- Convulsiones con afectación de un solo lado del cuerpo
- Dificultad repentina para caminar o pérdida del equilibrio sin causa aparente
- Caída de un lado de la cara
- Incapacidad súbita para usar un brazo o una pierna
- Regresión del lenguaje ya adquirido: deja de hablar o no entiende lo que se le dice
- Dolor de cabeza intenso y súbito, especialmente con vómitos
- Pérdida de conciencia o somnolencia extrema
En niños mayores (6-18 años)
En niños más mayores los síntomas se parecen más a los del adulto. Puede usarse el acrónimo RÁPIDO:
- Rostro caído o asimétrico al sonreír
- Brazos: incapacidad para levantar ambos al mismo tiempo
- Palabra: habla arrastrada, confusa o incomprensible
- Intenso dolor de cabeza repentino, descrito como ‘el peor de mi vida’
- Dificultad para ver con uno o ambos ojos, visión doble
- Mareos súbitos, pérdida de equilibrio o coordinación
| ACTÚA INMEDIATAMENTE — Llama al 112 si tu hijo presenta:• Convulsiones repentinas, especialmente en un solo lado del cuerpo• Debilidad o parálisis repentina de un brazo, pierna o cara• Dificultad súbita para hablar, comprender o tragar• Dolor de cabeza explosivo que el niño describe como muy intenso• Pérdida de visión súbita o visión doble• Pérdida de conciencia o somnolencia extrema sin causa aparente |
Diferencias entre ictus y otras condiciones en niños
Algunas condiciones pueden confundirse con un ictus en niños. Las más habituales son las crisis epilépticas, las migrañas con aura, los mareos o la hipoglucemia. La diferencia clave es la súbita aparición de un déficit neurológico focal (debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar) que antes no existía.
Ante cualquier duda, la actuación debe ser siempre llamar al 112. No hay tiempo para esperar.
¿Qué hacer mientras llega la ambulancia?
- Llama al 112 inmediatamente sin esperar a ver si los síntomas mejoran
- Mantén al niño tumbado, quieto y cómodo, preferiblemente de lado si vomita
- No le des nada de comer ni beber
- No le administres medicamentos por tu cuenta
- Anota la hora exacta en que empezaron los síntomas — es información vital para el médico
- Permanece con él y tranquilízalo hasta que llegue la ambulancia











